Todos podemos ser intuitivos - DeRose Callao

Intuición es un fenómeno que prácticamente todos experimentamos alguna vez. A través de ese canal nos llega el conocimiento por vía directa, sin que el intelecto interfiera con elementos como el análisis, la razón o las asociaciones. ¿Te acordás de aquel día en el que pensaste en una persona de quien hacía mucho no tenías noticias, y enseguida supiste algo de ella? Llamó por teléfono, la encontraste en la calle o alguien la mencionó. Nadie te proporcionó información previa, nadie te anticipó nada, pero el fenómeno ocurrió. Fue un flash de intuición, apenas un segundo con una información precisa y concreta. Sin explicaciones y sin posibilidad de volver a experimentarlo intencionalmente.

A través del entrenamiento de técnicas como concentración y meditación, podemos llegar a ese estado, tomar conciencia de esa facultad y sostenerla por un período determinado de tiempo. Esa práctica nos permite detener poco a poco el flujo de los pensamientos. Cuando lo conseguimos, la conciencia pasa a manifestarse a través de un plano mucho más sutil que el mental, llamado intuicional.

Con la práctica de meditación podemos acceder voluntariamente a ese nivel de conciencia y que la duración del fenómeno sea mayor y no solamente un flash. Llamamos a ese estado intuición lineal, ya que no dura apenas un segundo sino un tiempo mayor, permitiéndonos utilizarlo. Logrado ese estado podremos obtener conocimiento de mejor calidad, pues no estará sujeto a las interpretaciones ni a los condicionamientos, que son los filtros mediante los cuales nuestra mente distorsiona la realidad.

Muchos de los grandes sabios, descubridores y maestros de la humanidad han basado sus conquistas y descubrimientos en el poder de la intuición. En algunos casos debieron elaborar teorías y explicaciones académicas simplemente para fundamentar ante la sociedad y que ella diera crédito a sus obras. Pero el conocimiento les había sido revelado previamente a través de ese nivel de conciencia. Una frase muy conocida y categórica de Albert Einstein lo confirma: La única cosa realmente valiosa es la intuición.

Cualquiera de nosotros puede desarrollar la intuición. Así como con entrenamiento podemos tonificar la musculatura, conseguir más flexibilidad articular o aumentar la capacidad respiratoria, Practicando determinadas técnicas es posible acceder al plano intuicional. Al lograrlo, nuestra conciencia se expande, nos tornamos personas más lúcidas y así conseguimos tomar mejores decisiones, rendir más, optimizar el tiempo y obtener una mejor calidad de vida.

Artículo publicado por DeROSE Method Argentina en “El Planeta Urbano”

Diseñado por Alan Doorman González